Parte del proyecto, se nos planteó en los meses de Agosto la recaudación
de fondos para el Colegio Santa Rosa de Llanavilla y así poder dejar algo
beneficioso para el colegio. Durante unos meses después, ese “algo” no lo
definíamos con mi comunidad ya que otros salones habían propuesto por ejemplo
la construcción de una biblioteca. Por muchas semanas en las horas de Ciudad de
Dios no llegábamos a un acuerdo y no muchas personas proponían el cómo y qué
haríamos por el colegio.
Propuse muchas ideas ya que al comienzo pensaba que podríamos vender
cupcakes, ya que era una idea muy creativa, sin embargo costaba de mucho
trabajo y de mucho presupuesto.
Teníamos que vender como salón algo que sea nuevo en el colegio y que
guste. Por ello, mi comunidad y yo decidimos vender canchita. La idea me
pareció muy buena ya que era algo que gustaba al público y detectamos con un
grupo que sería algo nuevo en el colegio. Nos dividimos en grupos y participé
en el grupo encargado del producto. Logramos sacar presupuesto y empezamos
nuestro plan de acción. Sin embargo, nos enteramos de que otros salones
planearon el vender canchita por lo que nuestro plan se vino abajo.
A pesar de la frustración, mi comunidad no se rindió y buscó el permiso
de los directivos del colegio para poder aprobar el proyecto y poder vender la
canchita. Mi equipo del producto se empeñó en realizar una estrategia para
poder hacer la canchita, y decidimos realizarlo con máquinas de canchita ya que
eran más eficientes puesto que se venderían recién hechas, una ventaja para el
producto. Tuvimos que comprometernos ya que era un proyecto como salón y
teníamos que culminarlo de la mejor manera posible.
Entonces, llegó el día lunes el cual fue nuestro primer día de ventas.
Tuvimos que llegar más temprano de lo normal ya que los Lunes hay formación en
el colegio y teníamos que hacer la mayor cantidad de bolsas posibles para poder
venderlas en el primer recreo. Mientras unos colocaban el maíz en las máquinas,
otros las embolsaban y les ponían sal.
Considero que fue un gran trabajo en comunidad como salón ya que nos
dividimos de tal manera que mientras unos se encargaban de realizar la
canchita, otros la promocionaban y otros escogían la plaza donde íbamos a
vender.
Admito, esta ocasión hizo que mi salón se uniera más ya que no lo hubiéramos
podido lograr sin trabajar en equipo; además se aprendía del otro pues pasamos
como salón muchos recreos juntos. Aprendí que mi comunidad cuando se propone
algo lo puede realizar. Gracias por tanto 4 E.
Cumplí con las siguientes experiencias CdD:
Conocerse, aceptarse y superarse: Acepté que mi salón y yo teníamos la dificultad no
poder tomar decisiones y no actuar en un principio de una manera correcta. Si
bien al comienzo no llegamos a un objetivo luego de eso pudimos definir que queríamos
realizar la canchita y obtuvimos una buena ganancia.
Trabaja en comunidad: El proyecto de “Palomitas Agustinas” fue un trabajo en comunidad visto
por todos los puntos ya que todos apoyamos desde la planificación hasta el
momento de vender la canchita. No se hubiera podido realizar la venta de
canchita sin el trabajo de toda la comunidad. Pudimos cumplir un reto en
equipo.
Lídera con inspiración: Siento que con mi grupo pudimos liderar en nuestra
comunidad ya que hicimos toda la planificación de la venta de canchitas.
Realmente considero que nos inspiramos era nuestra última actividad de este año
como comunidad.
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